DOCENTES PARTICIPAN EN CAPACITACIÓN Y CERTIFICACIÓN PARA SALVAR VIDAS.

(La iniciativa busca capacitar a equipo de docentes en situaciones de paro cardio respiratorios y emergencia.)

Valparaíso, 27 de Julio de 2021.

En el Liceo Coeducacional La Igualdad, existe un grupo de emergencia entrenado y certificado para actuar en situaciones extremas donde la persona este en riesgo vital.

El departamento de Educación Física compuesto por los y las docentes: Marcela Viano, Javiera Zúñiga, Jorge Carrasco, Juan Fernández y Ricardo Munilla, en compañía de la TENS Yoselin Mercado y el Inspector General Jonathan González participaron en la capacitación y certificación de competencias teóricas y prácticas en Resucitación Cardio Pulmonar (RCP) Básica y uso de desfibrilador externo automático (DEA) entregada por la empresa DEACHILE.

¿Qué es un DEA? (desfibrilador externo automático). La función principal de un desfibrilador es salvar vidas restaurando el ritmo cardíaco de una persona que acaba de sufrir una parada cardiorrespiratoria. Estos dispositivos electro médicos pueden revertir la fibrilación ventricular o muerte súbita restableciendo el ritmo normal del corazón por medio de la administración de una descarga eléctrica en el tórax del paciente.

Hay distintos tipos de desfibriladores, algunos de ellos relegados al ámbito hospitalario. Entre ellos, los más comunes para uso público son los desfibriladores externos. Según el grado de intervención del rescatista, a estos dispositivos se les conoce como Desfibriladores Externos Automáticos (DEA).

¿Cómo funcionan los desfibriladores? Estos DEA, conectados al tórax del paciente por medio de unos electrodos, son capaces de detectar la parada cardíaca cuando se debe a una fibrilación ventricular (FV) y también es capaz de identificar las Taquicardias Ventriculares sin pulso, donde igualmente el bombeo de sangre es ineficaz.

Una vez detectadas e identificadas cualquiera de estas situaciones anómalas del corazón, con su utilización y posterior descarga eléctrica, el desfibrilador externo es capaz de revertir dichas situaciones restableciendo un ritmo cardíaco efectivo, tanto eléctrica como mecánicamente hablando.

En el caso de pacientes con un ritmo de ECG de “línea plana” (conocido como asistolia), el desfibrilador no puede reiniciar el corazón. Sólo los ritmos de paro cardíaco fibrilación ventricular y taquicardia ventricular sin pulso son desfibrilables.

Los desfibriladores más avanzados no solo proporcionan una descarga de alto voltaje sino que también guían al rescatador durante toda el proceso de RCP (recuperación cardiopulmonar) para que la velocidad y profundidad de las compresiones aplicadas sean las adecuadas.

También hay varios ritmos cardíacos que pueden recibir una “descarga” cuando el paciente no está en un paro cardíaco, como la taquicardia supraventricular y taquicardia ventricular que produce pulso; este procedimiento se conoce como cardioversión.

Importancia del desfibrilador

Gracias a estos dispositivos, que revierten la fibrilación ventricular, si se interviene a las personas en dos o tres primeros minutos después de la fibrilación, la recuperación del ritmo cardíaco normal se consigue hasta en un 90% de las ocasiones (y sin dejar secuela alguna en el intervenido).

También hay que apuntar, que pasados esos primeros tres o cuatro minutos sin intervención alguna, las posibilidades de recuperar al individuo afectado por la muerte súbita se reducen entre un 7 y un 10% por cada minuto transcurrido.

Por eso son de vital importancia, son auténticos “salvavidas”, en esos primeros tres o cuatro minutos.

Es por ello que la Corporación Educacional Igualdad (sostenedor del Liceo) ha proveído de este insumo tan importante y la capacitación respectiva a un equipo de profesionales, sabiendo que la primera causa de muerte en los países occidentales son las llamadas enfermedades cardiovasculares, entre las que ocupa un lugar destacado la muerte súbita, resultado de una Parada Cardíaca Respiratoria (PCR), generalmente producida por una Fibrilación Ventricular (FV).